Un día de estos
dormiré,
dormiré tanto
que nadie querrá
interrumpir mi sueño.
Seré uno con mis sueños
y por fin dejaré
atrás lo malo,
problemas,
discusiones,
errores y conflictos
entonces,
cuando mi alma esté
en reposo
me liberaré de todas
mis cadenas,
podré amar sin
rencor,
sin dolor
y vivir en alegría
eterna.
Nahún Hernández

