domingo, 6 de octubre de 2013

El camino de tu adiós





Me encuentro acá,
en el oscuro y desolado camino de tu adiós
donde mi alma se desdobla en tu partida,
viendo volar esas vanas ilusiones
que un día cubrieron mi corazón.

Déjame al menos
sentir el frío de tu amor
y el dolor de tu pasión
para minar esta oscura soledad.



Nahún Hernández

Dulce vacío

Te encontré
en el dulce vacío
de un beso,
eterno tu recuerdo
como una melodía
que golpea mi alma
con suavidad,
mas oscuro
como un espectro
tu amor.


Nahún Hernández

jueves, 19 de septiembre de 2013

Un día de estos

Un día de estos dormiré,

dormiré tanto
que nadie querrá interrumpir mi sueño.
Seré uno con mis sueños
y por fin dejaré atrás lo malo,
problemas, discusiones,
errores y conflictos
entonces,
cuando mi alma esté en reposo
me liberaré de todas mis cadenas,
podré amar sin rencor,
sin dolor

y vivir en alegría eterna.


Nahún Hernández 

Decime

¿Decime que te apetece conmigo
una aventura apasionada,
o una historia de amor
que le contés a tus nietos.
Una canción que te erize la piel
o una canción que haga llorar
de nostalgia?
Si me queres tuyo por hoy,
lo soy.
Si me queres tuyo por siempre,
Me tendrás.
¿Decime que preferís?
Este poema mal hecho
como contrato social entre vos y yo,
o este poema bien claro,
para que tengas o soltés.



N. Hernández

jueves, 4 de julio de 2013

La melodía de una daga

Abrázame con tu desdén,
bésame con tu desamor,
hazme sentir que no valgo nada,
con tu lindo e hiriente odio.

Cautiva mi alma
con tu encantadora indiferencia
y canta en mi corazón
la melodía de una daga.



Nahún Hernández

Calendario de una ninfa

Joven e incauta, inexperta
en la fresca primavera que cruzo
llevo los pies descalzos
sobre un campo de lirios
llevo flores en el pelo como ídolo,
simulando descuidada juventud.
Y en verano,
contale de mí a tus dedos,
de los días de pecado y redención,
ya me voy, y no econtrarás
en mi recuerdo
a nadie que se parezca a vos.
Amo tus vientos malechores,
y en otoño,
te pierdo como a tu sonrisa
porque la nieve caerá
convertida en poesía.
llega el invierno
te acabas de marchar
no queda nada,
permanezco en tierra como sepultada viva.
El taciturno que vino de lejos
envuelto en lluvia y mar
apresuró mi invierno y su tempestad.



Lourdes Ferrufino

miércoles, 3 de julio de 2013

Re-trato



                      ..."¿Por qué no me clasificas
                      entre los insectos que amas?"... (R.D.)

Roedora
perra fiel
hermosa que se brinda y espera...
hermana de los martes y el trueno,
bella bestia de otoñal presencia.
Niña-mundo
cielo
cieno en que se anega
y se ahoga.

Animal extraño de los viernes, 
vienes 
bella 
zumbadora de montes.
De tiempo, florecida
amante,
de tiempo verde
vienes
blanca
toda esta instancia 
vomitiva y tierna
grave,
pero sobre todo,
tierna.

                    C. Salven

La lluvia gris de mis ojos

Bajo el manto azul
sigo guardando tu llegada,
sentado, contando las hojas secas:
siento que una de ellas soy.
 
La vida va perdiendo su fuerza,
la hierba su joven color,
ya mi casa no es la misma..
me la va matando la inconsciencia,
me la va matando el amor.

El calor de mis ríos bajo mi piel
se apagan, ya no corren como antes
mientras tanto, a mi único traje..
lo empieza a sucumbir el tiempo.

Mi aliento, mi voz,
mis palabras van cesando,
y de mi cuaderno… las paginas al horizonte,
seguirán igual.

Heme aquí,
un puerto donde encallar
donde la lluvia gris de mis ojos..
tiene licencia de ida y vuelta
entre el abrir y cerrar de la vida,
hasta que se agote el mar.


José Ramos

Sinfonías fúnebres

Sabe a hiel esta página que leo con los dedos
ciegos del alma, cobres lentos
a las constelaciones abiertos,
palidezco y la piel enmudece,
ante atrocidades que huelen mal
destruyen las entrañas, nublan el cerebro
hipotálamos que no responden
que han sido destruidos
sin posibilidad de estar ilesos
sensaciones tétricas, intactas
que hoy son réplicas.
Hay que ahogar estos recuerdos en las aguas del olvido,
el alma y el espíritu yacen, patente es el fin
juntos, en sinfonías fúnebres
los órganos adoptan figuras geométricas
el espíritu y alma perecen, perciben el fin
con melodías estrambóticas que distorsionan los nervios.
Nos extraviamos, perdidos en el silencio
las pupilas marchitas, viejas desde siempre,
la oscuridad de las pesadillas, absorben
los huesos crujen, simulando color,
la niebla se ensancha en grises momentos
las paredes que se derriban,
los remotos territorios en inmensos precipicios.
desquicia este ambiente,
siento infelicidad y vacío.


Ruth López

Piel de plata

En el despertar del mundo
suspiros
dibujan en el rostro
los sollozos del amor,
y la desnudez del tiempo en el olvido, 
mientras la mano férrea
recorre, cual sol de abril, el firmamento
golpeando, sin pausa y sin medida,
látigo en alto
piel de plata y mármol
luciendo en tí, bellísima azafata
dibujando
hoy por hoy
la saqueada América Latina.

Suspiros
copian en el rostro
esta crisis, paisana inevitable
mientras recorre
golondrina en pleno vuelo
repartiendo rosas tristes
recordando
el saqueo perpetuo
sobre ti
mi querida América Latina.

                      
David Arnoldo Gómez

Oscuras luces

Mi abuela tiene ochenta años
y todavía no ha envejecido:
no tiene arrugas ni canas
ni un tercer pie ni luces apagadas,
mi abuela está joven como ayer,
como cuando tenía setenta y nueve años
con trescientos sesenta y cuatro días.

Ahora me dijo que fume marihuana
que me deje crecer el cabello
que diga palabras “vulgares”
que tome cususa chicha y otras bebidas
divinamente embriagantes,
que me despoje de toda honradez
que los buenos valores son una AD-ATUP,
que sueña en verme con la Mari Salvadilla.

Me juró en nombre de Messi
que me va a regalar una metralla
para que me divierta sanamente
disparándole a quien no comparta
mis ideologías mi café preferido
me dijo que en Dios no pierda tiempo,
y que abandone los malditos sueños
de vivir mañana en El Salvador.

Que ya no siga “estudiando”
porque al final el estudio es una AD-REIM…
yo siempre he amado a mi abuela
pero ahora con tantas cosas que me dijo
he decidido odiarla, olvidar que existe,
comprarle el ataúd
para que vaya a buscar otro nieto.


Otoniel Castillo 

Piano


Camino de grave y aguda melancolía,
que acaricias cual mano de una madre,
susurrando al oído su melodía,
y en gotas matinales el amor a un padre.

Siete días y a cada uno un tono
¡Do quisiera dormir, Re-sguardado a ti!
escuchando Mi corazón, junto al tuyo,
Fa-tigado por el Sol al unísono;
¡A La cima subir y gritarle a la vida Si!
en suave dúo de angelical coro.
Uniendo…

del poeta la letra y del cantor la voz,
haciéndolos uno sólo en el viento.


José Ramos

sábado, 23 de febrero de 2013

Haikús

  En lo distante

esta morada brisa

aquí en mi corazón 


Es melodía

que a mi alma regalas

linda ilusión.


Gotas de amor

sol de mi primavera 

en la tempestad. 




Nahún Hernández