jueves, 4 de julio de 2013

La melodía de una daga

Abrázame con tu desdén,
bésame con tu desamor,
hazme sentir que no valgo nada,
con tu lindo e hiriente odio.

Cautiva mi alma
con tu encantadora indiferencia
y canta en mi corazón
la melodía de una daga.



Nahún Hernández

Calendario de una ninfa

Joven e incauta, inexperta
en la fresca primavera que cruzo
llevo los pies descalzos
sobre un campo de lirios
llevo flores en el pelo como ídolo,
simulando descuidada juventud.
Y en verano,
contale de mí a tus dedos,
de los días de pecado y redención,
ya me voy, y no econtrarás
en mi recuerdo
a nadie que se parezca a vos.
Amo tus vientos malechores,
y en otoño,
te pierdo como a tu sonrisa
porque la nieve caerá
convertida en poesía.
llega el invierno
te acabas de marchar
no queda nada,
permanezco en tierra como sepultada viva.
El taciturno que vino de lejos
envuelto en lluvia y mar
apresuró mi invierno y su tempestad.



Lourdes Ferrufino

miércoles, 3 de julio de 2013

Re-trato



                      ..."¿Por qué no me clasificas
                      entre los insectos que amas?"... (R.D.)

Roedora
perra fiel
hermosa que se brinda y espera...
hermana de los martes y el trueno,
bella bestia de otoñal presencia.
Niña-mundo
cielo
cieno en que se anega
y se ahoga.

Animal extraño de los viernes, 
vienes 
bella 
zumbadora de montes.
De tiempo, florecida
amante,
de tiempo verde
vienes
blanca
toda esta instancia 
vomitiva y tierna
grave,
pero sobre todo,
tierna.

                    C. Salven

La lluvia gris de mis ojos

Bajo el manto azul
sigo guardando tu llegada,
sentado, contando las hojas secas:
siento que una de ellas soy.
 
La vida va perdiendo su fuerza,
la hierba su joven color,
ya mi casa no es la misma..
me la va matando la inconsciencia,
me la va matando el amor.

El calor de mis ríos bajo mi piel
se apagan, ya no corren como antes
mientras tanto, a mi único traje..
lo empieza a sucumbir el tiempo.

Mi aliento, mi voz,
mis palabras van cesando,
y de mi cuaderno… las paginas al horizonte,
seguirán igual.

Heme aquí,
un puerto donde encallar
donde la lluvia gris de mis ojos..
tiene licencia de ida y vuelta
entre el abrir y cerrar de la vida,
hasta que se agote el mar.


José Ramos

Sinfonías fúnebres

Sabe a hiel esta página que leo con los dedos
ciegos del alma, cobres lentos
a las constelaciones abiertos,
palidezco y la piel enmudece,
ante atrocidades que huelen mal
destruyen las entrañas, nublan el cerebro
hipotálamos que no responden
que han sido destruidos
sin posibilidad de estar ilesos
sensaciones tétricas, intactas
que hoy son réplicas.
Hay que ahogar estos recuerdos en las aguas del olvido,
el alma y el espíritu yacen, patente es el fin
juntos, en sinfonías fúnebres
los órganos adoptan figuras geométricas
el espíritu y alma perecen, perciben el fin
con melodías estrambóticas que distorsionan los nervios.
Nos extraviamos, perdidos en el silencio
las pupilas marchitas, viejas desde siempre,
la oscuridad de las pesadillas, absorben
los huesos crujen, simulando color,
la niebla se ensancha en grises momentos
las paredes que se derriban,
los remotos territorios en inmensos precipicios.
desquicia este ambiente,
siento infelicidad y vacío.


Ruth López

Piel de plata

En el despertar del mundo
suspiros
dibujan en el rostro
los sollozos del amor,
y la desnudez del tiempo en el olvido, 
mientras la mano férrea
recorre, cual sol de abril, el firmamento
golpeando, sin pausa y sin medida,
látigo en alto
piel de plata y mármol
luciendo en tí, bellísima azafata
dibujando
hoy por hoy
la saqueada América Latina.

Suspiros
copian en el rostro
esta crisis, paisana inevitable
mientras recorre
golondrina en pleno vuelo
repartiendo rosas tristes
recordando
el saqueo perpetuo
sobre ti
mi querida América Latina.

                      
David Arnoldo Gómez

Oscuras luces

Mi abuela tiene ochenta años
y todavía no ha envejecido:
no tiene arrugas ni canas
ni un tercer pie ni luces apagadas,
mi abuela está joven como ayer,
como cuando tenía setenta y nueve años
con trescientos sesenta y cuatro días.

Ahora me dijo que fume marihuana
que me deje crecer el cabello
que diga palabras “vulgares”
que tome cususa chicha y otras bebidas
divinamente embriagantes,
que me despoje de toda honradez
que los buenos valores son una AD-ATUP,
que sueña en verme con la Mari Salvadilla.

Me juró en nombre de Messi
que me va a regalar una metralla
para que me divierta sanamente
disparándole a quien no comparta
mis ideologías mi café preferido
me dijo que en Dios no pierda tiempo,
y que abandone los malditos sueños
de vivir mañana en El Salvador.

Que ya no siga “estudiando”
porque al final el estudio es una AD-REIM…
yo siempre he amado a mi abuela
pero ahora con tantas cosas que me dijo
he decidido odiarla, olvidar que existe,
comprarle el ataúd
para que vaya a buscar otro nieto.


Otoniel Castillo